La píldora inteligente que detecta sangrado intestinal: así será el futuro del diagnóstico digestivo

13 Dec 2025 — Equipo Ciencia360

La píldora inteligente que detecta sangrado intestinal: así será el futuro del diagnóstico digestivo

Introducción

El diagnóstico de enfermedades gastrointestinales ha dependido durante décadas de procedimientos invasivos como la colonoscopia. Aunque es una herramienta esencial, muchos pacientes retrasan o evitan el examen por la preparación incómoda, el costo o el miedo al procedimiento. Hoy, sin embargo, una nueva generación de tecnologías empieza a cambiar este panorama: las cápsulas inteligentes ingeribles.

Estas píldoras del tamaño de una vitamina grande pueden viajar por el tubo digestivo mientras miden parámetros clave como sangrado, gases, inflamación y otros biomarcadores, enviando la información en tiempo real al exterior. No sustituyen completamente a la colonoscopia, pero podrían convertirse en una herramienta clave para el diagnóstico temprano y el seguimiento de muchos pacientes.

Qué es una cápsula inteligente ingerible

Una cápsula inteligente es un pequeño dispositivo electrónico encapsulado en un material biocompatible que el paciente traga como si fuera un medicamento. En su interior puede incluir:

  • sensores químicos o biológicos capaces de detectar moléculas específicas,
  • microchips y circuitos integrados,
  • fuentes de luz internas, como LED o sistemas fluorescentes,
  • baterías en miniatura,
  • un sistema de transmisión inalámbrica de datos.

A medida que la cápsula avanza por el estómago y el intestino, sus sensores registran lo que ocurre dentro del organismo y envían la información a un dispositivo externo, como un receptor portátil o incluso un teléfono móvil.

Detectar sangrado intestinal con bacterias e ingeniería electrónica

Uno de los avances más llamativos se originó en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), donde investigadores desarrollaron una cápsula que combina bacterias modificadas genéticamente con electrónica miniaturizada. En este diseño, las bacterias actúan como biosensores que se activan cuando detectan hemoglobina u otros compuestos asociados al sangrado gastrointestinal.

Cuando estas bacterias detectan sangre, emiten una señal luminosa que es captada por un fotodetector integrado en la cápsula. Esa señal se transforma en datos digitales que se transmiten de forma inalámbrica. En ensayos con animales, la cápsula fue capaz de identificar con precisión episodios de sangrado interno, lo que demuestra su potencial como herramienta de diagnóstico temprano para úlceras, enfermedad inflamatoria intestinal o cáncer colorrectal.

Cápsulas que miden gases intestinales en tiempo real

Otra línea de investigación destacada proviene de equipos en Australia, particularmente de la Universidad RMIT y colaboraciones con empresas como Atmo Biosciences. Ellos han desarrollado una cápsula que mide gases intestinales como hidrógeno, dióxido de carbono y oxígeno mientras viaja por el aparato digestivo.

Estos gases están relacionados con procesos como la fermentación bacteriana, la inflamación y los trastornos de motilidad. Al registrar los niveles de gases en distintas partes del intestino y enviarlos a un dispositivo externo, la cápsula permite obtener un mapa dinámico del funcionamiento intestinal sin necesidad de sondas ni catéteres.

La tecnología ha avanzado lo suficiente como para lograr pruebas en humanos y, en algunos casos, recibir autorizaciones regulatorias, lo que abre la puerta a su uso clínico en el diagnóstico de trastornos digestivos complejos.

PillCam y la endoscopia por cápsula: el punto de partida

Antes de la llegada de estos sensores avanzados ya existía la endoscopia por cápsula, como la conocida PillCam. Estas cápsulas con microcámaras integradas se utilizan desde hace más de dos décadas para obtener imágenes del intestino delgado y, en algunos modelos, del colon.

La PillCam y sistemas similares toman miles de fotografías durante su recorrido y las envían a un registrador externo, permitiendo detectar lesiones, pólipos, sangrado y signos de enfermedad inflamatoria en zonas que son difíciles de alcanzar con endoscopios tradicionales. Esta tecnología marcó el comienzo de una tendencia: diagnosticar desde dentro, pero de forma menos invasiva.

Más allá de la imagen: sensores químicos y biomarcadores

La gran diferencia de las cápsulas inteligentes de última generación es que ya no se limitan a tomar imágenes; ahora también pueden medir procesos químicos y biológicos directamente. Algunas cápsulas incluyen sensores de pH, otras detectan compuestos inflamatorios o metabolitos producidos por la microbiota intestinal.

Esta combinación de imagen y química permite pasar de un diagnóstico puramente visual a uno funcional, en el que se pueden monitorizar procesos como la inflamación crónica, la actividad bacteriana o la respuesta a determinados tratamientos.

¿Sustituirán a las colonoscopias?

Aunque algunos titulares virales anuncian que estas píldoras harán que las colonoscopias dejen de ser necesarias, la evidencia científica actual es más matizada. Las cápsulas inteligentes son ideales para:

  • realizar cribados (screening) menos invasivos,
  • monitorizar la evolución de una enfermedad a lo largo del tiempo,
  • detectar señales de alerta que justifiquen una colonoscopia,
  • ofrecer alternativas a pacientes que no pueden someterse a procedimientos invasivos.

Sin embargo, la colonoscopia sigue siendo insustituible cuando es necesario tomar biopsias, extirpar pólipos o intervenir de forma directa. Lo más probable es que, en el futuro cercano, ambas herramientas convivan: las cápsulas servirán como sistema de alerta temprana y monitorización, y la colonoscopia se reservará para la confirmación y el tratamiento.

Ventajas y desafíos de las cápsulas inteligentes

Entre las ventajas más importantes de estas tecnologías destacan:

  • son mínimamente invasivas y más aceptables para muchos pacientes,
  • permiten recopilar datos durante horas o días en condiciones de vida real,
  • pueden reducir la necesidad de procedimientos hospitalarios,
  • abren nuevas posibilidades para estudiar la microbiota y la fisiología digestiva.

No obstante, también existen desafíos:

  • miniaturizar la electrónica sin comprometer la seguridad,
  • garantizar que la cápsula se expulse sin complicaciones,
  • asegurar la duración de la batería y la fiabilidad de los sensores,
  • reducir los costos para que sean accesibles en sistemas de salud públicos.

Conclusión

Las cápsulas inteligentes ingeribles representan una de las fronteras más prometedoras de la medicina moderna. Desde biosensores basados en bacterias que detectan sangrado intestinal hasta cápsulas que miden gases en tiempo real, la combinación de biotecnología, electrónica y telecomunicaciones está transformando la forma en que observamos el interior del cuerpo humano.

Aunque todavía no sustituyen a la colonoscopia, estas píldoras podrían reducir el número de procedimientos invasivos, mejorar el diagnóstico temprano y ofrecer una visión mucho más completa de la salud gastrointestinal. Lo que hoy parece una novedad de laboratorio podría convertirse, en pocos años, en una herramienta habitual en la consulta del gastroenterólogo.

Fuentes y referencias

  1. Mimee et al. – An ingestible bacterial-electronic system to monitor gastrointestinal health (Science, 2018).
  2. MIT News – Ingestible “bacteria on a chip” could help diagnose disease.
  3. RMIT University – Gas-sensing capsule for better gut health.
  4. Atmo Biosciences – Atmo Gas Capsule system.
  5. Petrie-Flom Center (Harvard) – Capsule endoscopy instead of colonoscopy? The FDA approves the PillCam COLON 2.

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