Chicle de frijol lablab contra virus: qué mostró el estudio de laboratorio
Un chicle experimental liberó una proteína del frijol lablab y redujo virus de influenza y herpes en pruebas de laboratorio; todavía no se ha demostrado que prevenga contagios en personas.
Un equipo de la Universidad de Pensilvania desarrolló un chicle experimental con una proteína presente en el frijol Lablab purpureus. En pruebas de laboratorio, el material redujo la cantidad detectable de determinadas cepas de influenza A y virus del herpes simple. El resultado abre una línea de investigación para actuar en la cavidad oral, pero no demuestra todavía que mascar este producto prevenga una infección o reduzca la transmisión entre personas.
Qué contiene el chicle
El componente estudiado se denomina FRIL, una lectina del frijol lablab capaz de unirse a estructuras presentes en algunos virus. Los investigadores prepararon tabletas de goma de mascar para que la proteína se liberara durante la masticación. Después evaluaron su actividad frente a dos cepas de influenza A y dos tipos de herpes simple en modelos experimentales.
Según la descripción publicada por Penn Today en marzo de 2025, 40 miligramos del material de frijol en una tableta de dos gramos redujeron más del 95 % de la carga viral medida bajo las condiciones del ensayo. Ese porcentaje describe el resultado del experimento; no es una reducción demostrada del 95 % en contagios, síntomas ni enfermedad humana.
“Grado clínico” no significa eficacia clínica
El producto se preparó siguiendo especificaciones aplicables a productos farmacéuticos para facilitar estudios posteriores. Esa característica se refiere a su elaboración y control. Para demostrar utilidad médica todavía se necesitan ensayos con personas que evalúen seguridad, dosis, duración del efecto y capacidad real de reducir infecciones o transmisión.
La boca puede intervenir en la salida y entrada de diversos virus, por lo que disminuir temporalmente partículas virales en saliva es una hipótesis razonable para investigar. Sin embargo, la transmisión depende también de la nariz, las vías respiratorias, el momento de la infección, la conducta y las características de cada virus.
No debe confundirse con otro chicle experimental
El mismo laboratorio había trabajado con una formulación diferente que incorporaba la proteína CTB-ACE2 para atrapar SARS-CoV-2. Penn Dental informó en 2022 que ese desarrollo avanzaba hacia evaluación clínica. El chicle de frijol lablab con FRIL y el chicle con CTB-ACE2 no son el mismo producto, y el estado de investigación de uno no debe trasladarse al otro.
Qué falta comprobar
- Que la proteína conserve su actividad y sea segura con uso repetido.
- Cuánto dura el efecto en saliva después de mascar el producto.
- Si la reducción medida en laboratorio se reproduce en personas infectadas.
- Si esa reducción cambia realmente la probabilidad de transmisión o la evolución de la enfermedad.
Análisis de Ciencia360
El interés de este trabajo está en convertir un compuesto vegetal en una intervención localizada y fácil de administrar. Su límite actual es igualmente claro: neutralizar virus en un ensayo no equivale a prevenir contagios en la vida real. Hasta contar con resultados clínicos, el chicle debe describirse como una plataforma experimental y no como sustituto de vacunas, tratamientos ni recomendaciones sanitarias.


