Acidificación del océano: cómo se mide y por qué el mar no se vuelve ácido
La acidificación oceánica describe una disminución del pH, no el paso inmediato del mar a un valor inferior a siete. El océano superficial suele tener un pH cercano a ocho y continúa siendo ligeramente básico. Al absorber dióxido de carbono cambia el equilibrio entre bicarbonato, carbonato e iones de hidrógeno, con consecuencias para organismos y ecosistemas.
Qué ocurre cuando el océano absorbe dióxido de carbono
Parte del dióxido de carbono atmosférico entra al agua. Allí forma especies de carbono disuelto y aumenta la concentración de iones de hidrógeno. El pH baja y disminuye la disponibilidad de carbonato, un componente importante para formar conchas y esqueletos de carbonato de calcio.
La palabra acidificación indica movimiento hacia valores más ácidos. Un pH que baja de 8,2 a 8,1 continúa por encima de siete, pero representa un cambio relevante porque la escala es logarítmica. Una caída de 0,1 unidades equivale aproximadamente a un aumento del 30 por ciento en la concentración de iones de hidrógeno bajo condiciones comparables.
No existe un único pH para todo el océano
Temperatura, salinidad, profundidad, corrientes, fotosíntesis, respiración y afloramiento modifican la química local. Zonas costeras reciben además nutrientes, agua dulce y contaminantes. El pH cambia durante el día y entre estaciones, por lo que una medición aislada no describe una tendencia global.
Los científicos combinan estaciones de series temporales, barcos, boyas, sensores autónomos y análisis de laboratorio. Para comparar décadas se necesitan calibración, materiales de referencia y control de deriva instrumental.
Las cuatro variables del sistema de carbonatos
El seguimiento utiliza pH, presión parcial de dióxido de carbono, alcalinidad total y carbono inorgánico disuelto. Midiendo al menos dos de estas variables junto con temperatura y salinidad se pueden calcular las restantes y comprobar la coherencia del resultado.
La saturación de aragonita indica si el agua favorece la formación o la disolución de una forma de carbonato de calcio. Valores bajos no significan que todos los organismos sufran igual, pero ayudan a identificar condiciones difíciles para corales, moluscos y algunos tipos de plancton.
La señal global y la variabilidad local
El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático atribuye al dióxido de carbono antropogénico la tendencia global de disminución del pH con alta confianza. Series de varias regiones muestran descensos a lo largo de décadas, superpuestos a oscilaciones naturales.
En costas, la respiración de materia orgánica, el aporte de nutrientes y el afloramiento de aguas profundas pueden intensificar temporalmente la acidificación. Separar esos factores permite diseñar respuestas locales sin perder de vista el motor global de las emisiones.
Los efectos biológicos dependen del organismo
Algunos organismos gastan más energía en mantener sus funciones o construir estructuras calcáreas. Las etapas larvarias pueden ser especialmente sensibles. Otros toleran un rango amplio o se benefician de más carbono disponible para la fotosíntesis. Temperatura, oxígeno, alimento y adaptación modifican la respuesta.
Un experimento breve con una especie no predice un ecosistema completo. Los estudios más sólidos combinan fisiología, reproducción, competencia, cadenas alimentarias y observaciones de ambientes naturales.
Mitigación global y adaptación local
Reducir emisiones de dióxido de carbono limita el cambio químico a escala global. En regiones costeras también pueden disminuirse presiones locales mediante control de nutrientes, protección de hábitats y manejo de descargas. Estas medidas no sustituyen la reducción de emisiones, pero pueden mejorar la capacidad de algunos ecosistemas para responder.
Criaderos y pesquerías utilizan monitoreo para detectar agua corrosiva y ajustar captación o tratamiento. Evaluar estas acciones requiere comparar condiciones antes y después, considerar costos y evitar trasladar el problema a otra zona.
Cómo comunicar el problema con precisión
- Decir que el pH disminuye y el agua se vuelve menos básica.
- Indicar lugar, profundidad y periodo de medición.
- Distinguir tendencia global de episodios costeros.
- Explicar qué variable biológica cambió y cuánto.
- Evitar afirmar que toda especie responderá de la misma manera.
El océano no está a punto de transformarse en ácido, pero una variación química sostenida puede alterar procesos biológicos y económicos. Medir varias variables durante periodos largos permite detectar la tendencia, comprender sus causas y evaluar qué ecosistemas necesitan mayor protección.
Fuentes principales
- NOAA, What is Ocean Acidification. https://oceanacidification.noaa.gov/what-is-ocean-acidification/
- NOAA, Ocean Acidification Indicators Explained. https://oceanacidification.noaa.gov/oa-indicators-explained/
- NOAA Ocean Service, What is Ocean Acidification?. https://oceanservice.noaa.gov/facts/acidification.html
- NOAA PMEL, Laboratory Analysis. https://data.pmel.noaa.gov/co2/story/Laboratory%20Analysis
- IPCC AR6, capítulo 16, material suplementario. https://www.ipcc.ch/report/ar6/wg2/downloads/report/IPCC_AR6_WGII_FinalDraft_Chapter16_SupplementaryMaterial.pdf
Nota visual: las imágenes que se preparen para este artículo serán ilustraciones científicas y deberán identificarse como tales.


