Microplásticos: la amenaza invisible

30 Nov 2025 — Equipo Ciencia360

Microplásticos: la amenaza invisible

Introducción

Los plásticos han transformado nuestra vida diaria, pero también han generado una crisis medioambiental. A medida que los desechos plásticos se fragmentan, se convierten en partículas minúsculas —los microplásticos— que invaden mares, ríos, suelos y hasta el aire. Debido a su tamaño (inferior a 5 mm) y persistencia, representan una amenaza difícil de ver, pero con efectos reales sobre ecosistemas, fauna y salud humana. Este artículo describe qué son los microplásticos, cómo se distribuyen, por qué son peligrosos, y qué podemos hacer para reducir su impacto.

¿Qué son los microplásticos y cómo se generan?

Se denomina microplásticos a fragmentos de plástico menores a 5 milímetros. Pueden aparecer como primarios —diseñados así intencionalmente, por ejemplo, en cosméticos o productos abrasivos— o como secundarios, resultado de la degradación de plásticos más grandes por acción del sol, la abrasión, el agua o procesos físicos. (Iberdrola – ¿Qué son los microplásticos?)

Desde productos de uso cotidiano (ropa sintética, neumáticos, envases plásticos, residuos urbanos) hasta desechos industriales, la fuente es casi omnipresente. Al degradarse o fragmentarse, esos plásticos liberan partículas que pueden permanecer durante décadas en el ambiente. (UNEP – Microplastics: The long legacy left behind by plastic pollution)

¿Dónde se encuentran los microplásticos?

Los microplásticos han sido detectados en todos los compartimentos ambientales: océanos, ríos, sedimentos, suelos agrícolas, agua dulce, agua potable e incluso aire. (Lamichhane et al., 2022)

Un estudio reciente revisó evidencia global entre 2010 y 2023 y concluyó que los cinco océanos del mundo presentan micropartículas plásticas en su superficie, con variaciones en concentración, forma y tipo de polímero según región. (Mutuku et al., 2024)

Impactos ecológicos y en ecosistemas

Los microplásticos amenazan directamente a organismos acuáticos: especies marinas, peces, crustáceos, aves y mamíferos pueden ingerirlos por error, confundiendo las partículas con alimento. Esto altera la cadena trófica mar adentro. (Marcharla et al., 2024)

Estos fragmentos no solo provocan daños físicos (obstrucción, lesión interna, reducción de ingesta), sino que actúan como ‘esponjas’ de contaminantes químicos: pueden adsorber metales pesados, pesticidas o aditivos peligrosos, transfiriendo estos compuestos a la fauna que los ingiere. (Microplastics pollution in the marine environment: review 2024)

Además, un reciente análisis global alerta que los microplásticos afectan los ecosistemas costeros y marinos responsables de capturar carbono (“blue carbon ecosystems”), lo que reduce su capacidad de desplazamiento de carbono, un servicio esencial para la regulación climática. (Bel Hassen et al., 2025)

Riesgos para la salud humana

No solo la fauna marina está en riesgo. Estudios recientes muestran que los microplásticos ya están presentes en agua dulce, salada, sedimentos, alimentos, sal, fertilizantes agrícolas, incluso en el agua potable. (Bhuyan et al., 2025)

La exposición humana puede ocurrir por ingestión (agua, alimentos de origen marino, sal), inhalación (polvo en el aire), y posiblemente por la piel. Los efectos aún están siendo estudiados, pero se han observado impactos potenciales como estrés oxidativo, inflamación, alteraciones celulares y acumulación de sustancias tóxicas. (Lee et al., 2023)

Desafíos para la mitigación

Uno de los principales problemas es la persistencia: los microplásticos no se degradan fácilmente, pueden viajar grandes distancias por corrientes, viento o escorrentía, y acumularse en suelos, sedimentos o en la biota. (Kye et al., 2023)

Además, las diferencias en tamaño, forma y polímero dificultan el monitoreo, muestreo y estandarización científica: no existe aún un consenso global sobre protocolos uniformes para medir y comparar la contaminación por microplásticos. (Thompson et al., 2024)

Estrategias y soluciones para enfrentar la contaminación por microplásticos

Reducción en origen: disminuir el uso de plásticos de un solo uso, promover materiales alternativos, regulaciones más estrictas en producción y reciclaje. Esto ayuda a cortar el problema desde el principio. (UNEP, 2023)

Mejor gestión de residuos: mejorar la recolección, tratamiento y reciclaje, evitar fuga de microplásticos por escorrentía o desechos industriales. Las políticas nacionales e internacionales deben reforzarse. (Marine environment review 2024)

Innovación científica y monitoreo: desarrollar métodos precisos para identificar microplásticos en agua, suelo y biota; usar tecnologías de filtrado, limpieza, bioremediación (por ejemplo, bacterias capaces de degradar plásticos) y promover investigación sobre efectos en salud. Estudios recientes sugieren que microorganismos adaptados podrían ayudar a degradar ciertos plásticos en entornos naturales. (Ab Razak et al., 2024 – bacterias degradadoras)

Conclusión

Los microplásticos constituyen una de las amenazas ambientales más insidiosas del siglo XXI: son invisibles, omnipresentes y persistentes. Afectan ecosistemas marinos y terrestres, alteran cadenas tróficas, contaminan alimentos y agua, y podrían tener consecuencias en la salud humana. Aunque aún faltan muchos estudios sobre sus efectos a largo plazo, las evidencias actuales son suficientes para considerarlos un problema urgente. Solo con políticas firmes, cambios de consumo, innovación científica y colaboración global será posible mitigar este legado tóxico para el planeta.

Fuentes y referencias

  1. Marcharla et al., 2024 – Microplastics in marine ecosystems
  2. Kye et al., 2023 – Microplastics in water systems: impacts and distribution
  3. Microplastics pollution in the marine environment: review, 2024
  4. Lamichhane et al., 2022 – Microplastics in environment: global concern
  5. Mutuku et al., 2024 – Abundance of microplastics in the world’s oceans
  6. Bel Hassen et al., 2025 – Microplastics impair blue carbon ecosystems
  7. Lee et al., 2023 – Health effects of microplastic exposures
  8. UNEP, 2023 – Microplastics: The long legacy left behind plastic pollution
  9. Ab Razak et al., 2024 – Bacteria utilising polypropylene microplastics in Antarctic soil

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